Capítulo 42

Había una línea muy fina entre el romanticismo y la arbitrariedad; Alejandro la acababa de cruzar al galope. Miré las escrituras sobre la cama y luego lo miré a él. Sentí mareo, y no precisamente por el embarazo.

—¿Por qué? —repetí, cortante—. Dijimos que lo haríamos juntos, Alejandro. Me ocultaste el ascenso, me ocultaste que ya habías liquidado lo de la inmobiliaria y ahora me lanzas esto.

—¿Y por qué no? —respondió tranquilo—. Es tu patrimonio, seguridad para ti
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App