Embriagado de celos.
Libia rememoraba los últimos eventos importantes de su vida: Firmó un contrato millonario con una marca de belleza para el cabello, llevaba junto a Tiodor unas cuantas semanas, por así decirse. Él le avisó que tendría que irse a Ipiranga, pero que en cuanto le fuera posible regresaría. Alfonso le consiguió otros tratos importantes con empresas.
Él le envió un mensaje diciéndole que no era su intención irse de manera tan repentina, a lo que Libia le aseguró que no tenía que darle explicaciones.