Tiodor sostenía el teléfono sobre su oído.
—Te contaré todo en cuanto el asunto termine… —le susurró con un timbre suave, que solo utilizaba con ella.
—No —Libia ni siquiera lo dejó terminar—. Creí que esa etapa donde hacías lo que querías conmigo ya había acabado. Pensé que esto era diferente, pero veo que no.
—Libia.
—No, Tiodor, no quiero escuchar nada. Haz lo que tengas que hacer, a tu modo, como siempre —le espetó y colgó la llamada.
Lison sintió tensión en los hombros. Anheló con tod