Mundo ficciónIniciar sesiónNina
Cuando recibo el mensaje de Bea, sonrío con alegría, y una exhalación sale de mi pecho. Llevaba varios días esperando a que solicitara mi ayuda, sin atreverme a llamarla por miedo a que descubriera que soy yo la que ha filtrado las fotografías a las publicaciones. Con el paso de los días, aunque soy una persona paciente, estaba empezando a perder la fé, y empezaba a pensar que quizá, por remota que sea la posibi







