Mundo ficciónIniciar sesiónAba
Al día siguiente, ya martes, me despierto, y compruebo que Piero sigue sin dar señales de vida, ni mensajes, ni llamadas. Me preocupa bastante, sobre todo porque imaginaba que regresaría ayer por a noche, a fin de cuentas Milán está muy cerca de donde nosotros nos encontramos. Pero también sé que los negocios de Piero son muy exigentes, y no siempre tiene tiempo libre, pues tiene muchas obligaciones.
Me visto con una falda larga plisada, y una blusa blanca q







