La noche había caído sobre Grayhaven con una rapidez extraña, como si el sol hubiese tenido prisa por esconderse, dejando que las sombras reclamaran cada calle y cada rincón del pueblo. Allyson Drake estacionó el vehículo en la entrada lateral de un viejo almacén de madera, siguiendo las indicaciones de un sobre anónimo que había encontrado bajo la puerta de su habitación esa misma tarde. No había remitente, solo un mensaje escrito a mano con letras apretadas: «Si quieres respuestas sobre Halcó