Daniel Harper no había dormido en dos noches. El miedo lo mantenía alerta, los músculos rígidos, la mente a punto de quebrarse. Se escondía en las cabañas abandonadas al norte de Grayhaven, moviéndose de un sitio a otro, cambiando de ropa, quemando papeles para no dejar huellas. La mochila era su condena y su salvación: dentro llevaba el mini-PC y documentos que podían destruir la Fundación Halcón Gris.
Pero Blake lo seguía. Lo sentía en el aire, en la bruma que parecía moverse con pasos invisi