La confusión era total. Sangre era lo que se veía por todos lados. Gritos, corridas, espanto y muerte rodeaban a las personas que se encontraban allí.
Viggo parecía un ser con cuernos y cola, se había transformado en ese momento, no en el heredero de lucifer, sino que era el mismísimo ángel caído, el más bello de todos, pero también el más letal.
Amelia lo miraba con una sonrisa burlona, la adrenalina del momento corría por sus venas de manera precipitada, y sin que ella se diera cuenta, tambié