Los años habían transcurrido de manera inexorable. Las familias se habían unido más aún, si era posible y habían crecido de manera exponencial.
Adriano ya tenía cuatro hijos, y si no fuera porque su esposa ya no quería tener más hubieran seguido. El hombre quería tener una familia muy numerosa, quería llenarlos de amor y cuidados.
Anastasia y Fabricio habían tenido dos hijos más después de la hermosa Alana. Eran dos varoncitos muy traviesos que hacían renegar en gran manera a su madre, ya que su