Ana Había intentado impugnar el testamento, ella estaba segura de que Honorato n podía haberla dejado sin nada. Aunque en realidad no lo hizo, por el contrario ella tenía más dinero del que podría gastar, pero para su ambiciosa mente eso no era suficiente.
Ella se había casado, incluso había tenido intimidad con el viejo decrépito solo con la idea de ser la dueña y señora de todo y ahora, solo era la madre de uno de los herederos. Tenía que volver al plan original, de eso no había duda, ella te