Honorato Holt, con gesto adusto y visiblemente molesto esperaba a sus invitados en la entrada de su gran Villa. Había llamado incontables veces a Viggo, pero la respuesta fue nula, nunca le contestó la llamada.
Envió mensajes a su hijo, presionaría por todos los rincones para lograr su objetivo. Sea como sea Viggo se casaría con Ana Miller, como que se llama Honorato Holt.
Lo que el anciano Holt no sabía, o no había querido entender, es que Viggo no obedece a nadie más que a sí mismo. Él no har