Areliz pasó una noche difícil, una noche en la que apenas pudo dormir, pero estaba tan cansada que de todas maneras tuvo que intentar al menos conciliar unas cuantas horas de sueño.
Por suerte tenía a Fabia y a Dylan a su lado, pero su última conversación con Noah había hecho que su ya inestable corazón se pusiera todavía más frenético y lleno de dudas y pesar con pensamientos erráticos de qué le deparaba el futuro ahora que ya se sabía la verdad…
Y de que se sabían más verdades de la que e