Luego de que Andrew se fuera, Areliz le invitó una limonada a Nia para tener su conversación, ya que parecía querer decirle algo.
—Bueno, debo confesar que no vine solo porque pasaba por aquí —dijo Nia mientras observaba a Areliz servirle su propio vaso de limonada al pequeño Nicky—. La verdad… Ay, no quisiera ni decirte, Lizzy, sé que te vas a molestar y quizás también conmigo. —La miró con ojitos tristes que la hicieron sentir mal de solo pensar que ella pudiera creer eso.
—Ay, claro que no,