Al día siguiente en el hospital, Areliz fue directamente al cuarto de Emma, acompañada de Remy.
Les dijo a los otros doctores las pruebas que necesitaba hacer, pero ellos le dijeron que tendría que esperar a la noche a cuando Emma estuviera despierta para darle el consentimiento.
—No puedo esperar a la noche, soy madre, siempre me voy a horario.
—Pues entonces debes esperar a mañana —dijo el Dr. Mordred, viéndola con fastidio, como siempre.
—¿Y qué haremos hasta entonces? ¿Qué hacen mientr