Después de que Areliz abandonara su oficina, Noah estuvo dando vueltas por toda su oficina maldiciendo por lo bajo.
Sabía que ella tenía razón, sabía que ella era la profesional y que debía escucharla, que por algo la contrató y por algo soportó todas sus malditas humillaciones, pero ¿qué esperaba ella que hiciera ante la terquedad de Emma?
Además, Areliz también debería entender que Emma tenía sus buenas razones para detestarla, siendo que ella se metió en su relación solo para intentar es