—Voy a aceptar el tratamiento de tu ex…
Cuando Noah abrió la puerta de la habitación de Emma al día siguiente, ella ni siquiera lo dejó darle los buenos días antes de sorprenderlo con esa declaración.
—¿Qué? ¿Hablas en serio? —La miró con la boca abierta.
—Sí, sí, habló en serio. —Lo miró malhumorada—. No es que quiera, es solo que hable con los otros doctores, y me dijeron que el riesgo de dañar mis riñones era mínimo mientras no tomara demasiadas pastillas, y que tu querida ex no me recet