Areliz no podía creerlo, pero parecía ser que Noah finalmente había entrado en razón... que él finalmente estaba dispuesto a escucharla después de estos dos años rechazandola y rechazando a su hijo todo a causa de maldito orgullo y su enorme ego, pero por fin parecía haber recapacitado, y si en verdad recapacitó... entonces ella estaba dispuesta a darle una oportunidad, no para volver a ser su pareja, pero si para ser el padre que su Nick siempre mereció.
—Noah… si lo que dices es cierto… si de