Después del beso con Remy, Areliz se apartó con una sonrisa nerviosa y lo miró a los ojos con algo de inseguridad, pero él le sonrió absolutamente radiante, haciéndola sentir mejor.
—¿Y bien? ¿Eso te… hizo sentir algo? —preguntó Remy con voz ansiosa—. Por que yo sí sentí muchas cosas… Sabes que siento mucho por ti, Lizzy.
—Sí… lo sé… —Suspiró—. Y creo que… Creo que me siento lista para dar un paso más allá en esta relación. —Los ojos de Remy se iluminaron ilusionados y él dio un paso hasta el