Cuando Areliz llegó a la clínica de los Cobain, la clínica para la que estuvo trabajando obligada por tantas semanas, de inmediato sintió como todo el mundo allí la miraba atentamente.
Todos, absoluta mente todos tenían los ojos clavados en ella, como si no tuvieran otras cosas que hacer dentro de su lugar de trabajo. La miraban algunos con sorpresa, otros con incredulidad y otros con nerviosismo, algunos incluso parecían molestos o indignados.
Ja, seguramente Emma y Nia ya habían corrido l