Noah no podía dejar de recriminarse por sus estúpidas acciones.
¿Cómo pudo emborracharse tanto como para ir a casa de su ex esposa tan ebrio que se quedó a dormir ahí y en su misma cama? Y cerca de su pequeño hijo, también.
Y como si fuera poco hasta tuvo el valor de besarla mientras la creía dormida, pero sabía que ella estaba despierta desde antes, porque sintió ese movimiento inconsciente de sus labios, ese mismo que hacía cuando fingía que no quería nada con él, que nunca sentiría nada.