Nia fue de compras para sacarse el mal gusto de la boca, pero no fue sola, sino que llevó a Emma con ella.
Los enfermeros claro que sospecharon de ver a Emma vestirse como si nada poniéndose un carísimo vestido ceñido, peinándose y saliendo como si nada, pero los enfermeros daban igual, al único que importaba engañar era a Noah, aunque últimamente su querido hermanito le estaba poniendo muy difícil la tarea d e engañarlo a su antojo.
Emma salió del probador de la primera tienda de lujo a l