Amaya Bezos.
Toco aquel tatuaje que tanto invoque antes de dormirme en el pasado. ¡Esto no es casualidad!. No puede ser otro hombre: es él. «Tan cerca y tan lejos»
Recorro con mis dedos cada trazo y mi pecho quiere estallar. Mil sentimientos encontrados me abordan. Es como si hubiese encontrado un tesoro justo para volverlo a perder. Su expresión es tan indescifrable como la mía.
Me acerque aún más y lo acerque a mi para besarlo.
Me atreví a besarlo, sin saber siquiera que me iba a correspo