Roy Phillips
El corazón me quería estallar en el medio del pecho. Corría el riesgo de sufrir un síncope cardíaco. Las manos sudorosas al volante me dejaban claro que nunca había estado tan nervioso. Ni la primera vez que me enfrente a un campo de batalla real en el golfo, armado solo con una ametralladora de alto calibre.
Nunca, en mi marco de referencia recordaba haberme preocupado por impresionar a una mujer. Jamás había querido dar más de lo que me era posible. Esta vez no me importaba r