Capitulo Sesenta y Cinco.
AMAYA BEZOS
Finalmente nos quedamos Roy y yo solos en la habitación. Mis padres habían aceptado la hospitalidad del señor Amiel Aray y se hospedarían en su mansión y yo por mi parte me negaba a irme de la clínica, o por lo menos no tan pronto.
Sabia que hacer reposo por el bebé que llevaba en mi vientre, pero por ahora me resultaba imperativo estar junto a él hasta asegurarme que estuviera completamente bien.
Sentada frente a él y perdida en sus hermosos ojos me ofreció una sonrisa ladeada.
—Ten