44~ Más promesas.
Carlos se dejó llevar por Gio hacia afuera del casino, lo agarró de la mano y lo arrastró por entre la multitud y cuando salieron a uno de los callejones le pidió su auto a uno de los guarda espaldas que estaba ahí y el hombre fue a traerlo.
— Maldito Franco, pero me las va a apagar — soltó Gio y Carlos trató de respirar, el calor que desprendía la mano del pelirrojo comenzaba a excitarlo.
— Puso algo en nuestra bebida, ¿Qué? — preguntó Carlos y Gio se señaló el crecido bulto entre los pantalon