Punto de vista de Dante
Nunca planeé importarme.
Ella debía ser solo una herramienta. Una agente federal que desarmaría pieza por pieza —usar su cuerpo, sacarle sus secretos, luego descartar lo que quedara cuando dejara de ser útil. Ese era el plan. Limpio. Sin piedad. Familiar.
Pero los planes tienen una forma de pudrirse cuando dejas que alguien duerma en tu cama noche tras noche.
La primera vez que noté el cambio fue pequeño, casi inocente. Me sorprendí observándola mientras dormía.