Punto de vista de Maya
Mierda, todo mi cuerpo se relajó debajo de él.
Me derretí contra la cama, dejándolo tomar el control por completo, los músculos volviéndose blandos. Mi coño se apretó alrededor de su polla como si hubiera sido hecha solo para él, sujetándolo con cada círculo que hacía, resbaladizo y caliente.
El placer se construyó fuerte y rápido, olas chocando sobre mí, haciéndome entrecortar la respiración. Podía sentir mis paredes internas palpitando, aleteando alrededor de su lon