Capítulo 21: Entre el deseo y la duda.
Helena lo miraba con los ojos muy abiertos, atrapada entre el profundo deseo de creerle —porque su propio corazón latía con fuerza por él— y el temor racional de ser solo un reemplazo.
La música de la caja empezó a perder fuerza, ralentizándose poco a poco, haciendo que el silencio de la habitación se volviera aún más íntimo.
—William... —susurró ella, sintiendo la calidez de sus dedos en su piel, debilitando todas sus defensas.
—Déjamelo demostrarte —suplicó él, acercándose lentamente a sus la