78. Tráelo conmigo
Lyra
Estoy despierta desde que Alaric se fue.
No he podido sentarme siquiera.
La puerta se cerró detrás de él hace ya un rato, pero su presencia todavía parece suspendida en el aire, como si el eco de su energía se hubiera quedado atrapado entre estas paredes. Antes de irse me sostuvo el rostro entre las manos, apoyó su frente contra la mía y me dio una orden que no admitía discusión: quédate aquí. Pase lo que pase. Te enviaré a Miriam.
Sé que está reunido con el consejo.
Sé que esa reunión no