Alaric
Empujo las puertas del salón del consejo y el eco de la madera golpeando la pared resuena como un anuncio de guerra. Apenas cruzo el umbral, la habitación se sumerge en un silencio espeso. Los seis ancianos están allí, sentados en sus lugares habituales, formando ese semicírculo que durante años simbolizó estabilidad, tradición, guía. Hoy solo veo tensión.
Recorro sus rostros uno por uno.
Edrik mantiene la expresión impasible, como si nada pudiera alterarlo jamás. Corven evita mi mirada