22. Tu y yo vamos a hablar
Lyra
No parece un alfa. Parece una bestia.
Alaric está frente a mí, medio transformado, los ojos rojos brillando como brasas vivas en medio del caos. Sus garras están extendidas, su postura es pura amenaza, puro dominio. El aire a su alrededor vibra, cargado de poder.
Y aun así, no se mueve.
Porque yo estoy en medio.
Siento cómo las garras del lobo detrás de mí se clavan más profundo en mi cuello, justo debajo de la mandíbula. No lo suficiente para cortarme la piel, pero sí para recordarme que p