Lyra
Espero.
El pasillo fuera de nuestra habitación está iluminado por antorchas que proyectan sombras suaves sobre las paredes de piedra. Estoy de pie cerca de la ventana abierta, dejando que el aire fresco de la noche me acaricie el rostro mientras intento calmar los nervios que me recorren de pies a cabeza.
Desde aquí puedo escuchar voces más abajo en el patio. Alaric está con Ismael y algunos de los guerreros, dando órdenes, organizando guardias, asegurándose de que todo esté bajo control d