-Violaste a la madre de tu hija -dijo el reportero en voz alta-. Y cuando dio a luz, pagaste a los médicos para que publicaran una carta falsa... supuestamente escrita por ella, en la que te nombraba como el padre. Todo para generar tendencia, hacerte el santo y quedarte con la bebé. Le arrebataste a una mujer pobre a su hija y la declaraste muerta... mientras ella está muy viva.
Bella jadeó, mirando a Lucian con absoluta conmoción.
-¿Quién te ha dicho eso? -exigió Lucian con dureza-. Yo nunca