-¿Qué hace esta mujer aquí? -exigió Chelsea.
Ava frunció el ceño al escucharla.
-Cuida tu lengua -respondió con firmeza.
-¿Ah, sí? ¿Ahora puedes hablar? ¿Sin tartamudear? -se burló Chelsea-. No eras tan valiente cuando te encontré en la habitación de mi prometido.
Ava lamentó al instante cada decisión que la había llevado hasta ese momento. Habría sido mejor si esos dos se hubieran mantenido lejos de ella.
La expresión de Nolan se oscureció de ira.
-¿Me preguntaste por qué la viste en mi habita