Danielle se dejó caer sobre la cama, con lágrimas corriendo por su rostro. Había olvidado por completo que las gemelas estaban en su habitación hasta que escuchó sus vocecitas.
-Dan Dan -llamó Zara-, ¿dónde está Mommy?
-¿No pueden ver que estoy de mal humor? -gritó Danielle.
-Perdón -respondieron al unísono-. ¿Qué pasó?
-E-esa Kate... me abofeteó por aquello -se quejó Danielle, como si estuviera hablando con adultos-. Esa pedazo de mie... tuvo el descaro de burlarse de mí como si fuera perfecta