Clara estaba sentada en el sofá viendo la televisión cuando sonó el timbre.
Edwin se encontraba en la ducha, así que no pudo ir a abrir.
Con un pequeño suspiro, Clara se levantó lentamente, con una mano apoyada en la cintura. Se movía con cuidado, protegiendo la vida que crecía dentro de ella. A los cuatro meses de embarazo, su vientre ya empezaba a notarse.
Caminó hasta la puerta y la abrió.
Gran error.
Ni siquiera había mirado quién era primero, y cuando se dio cuenta, ya era demasiado tarde