Bella soltó un jadeo de horror, llevándose las manos a la boca.
Lucian se limpió la sangre del labio, pero se contuvo de responder al golpe. Era muy consciente de que podía haber cámaras cerca.
Por suerte, había reservado todas las habitaciones de esa planta, así que nadie estaba lo suficientemente cerca para oír el alboroto.
-Eres un pedazo de mierda falso -masculló Caspien, levantando la mano otra vez-. Paseándote como si fueras un santo. Te dije que descubriría quién eres en realidad.
-¡Dete