Mente solo para ella.
CAPÍTULO 8
—¡Conseguí entradas para el concierto de Rika esta noche! —anunció Clara, saltando sobre la cama de Aurelia como una niña emocionada. El colchón se hundió bajo su peso, la calidez de las sábanas la envolvió mientras se despatarraba dramáticamente.
Aurelia se quitó lentamente los pendientes con un suspiro cansado. —No estoy de humor, Clara. ¿Y quién es Rika?
Clara jadeó, lanzándole una mirada como si Aurelia acabara de confesar un crimen. —Te comportas como si fueras una millennial. ¿Cómo demonios no sabes quién es Rika? —Arqueó una ceja con teatral decepción.
Aurelia se frotó las sienes. No era de las que se relacionan; la vida la había humillado de maneras que le robaban tiempo e interés en cosas triviales como nombres de famosos. Facturas, responsabilidades... esos eran sus pensamientos diarios, no conciertos ni artistas.
—Supongo que soy de la luna entonces —dijo Aurelia con cara seria.
Clara se echó a reír a carcajadas, dejándose caer de lado en la cama. "De verdad. De