CHARTER 9
Después de una rápida ronda de sexo, se refrescaron y salieron para el concierto.
Angel aún tenía una sonrisa profunda y satisfecha dibujada en su rostro. Su pecho subía y bajaba rápidamente, su respiración era irregular, sus piernas aún temblaban un poco. Se mordió el labio, mirando a Zayn como si quisiera arrastrarlo de vuelta a casa.
"Eso estuvo genial", exhaló, abanicándose con la mano, "pero quiero más".
Lo dijo en cuanto se acomodaron en el coche, con la voz desbordante de deseo.
Zayn ni siquiera la miró. Simplemente sonrió con suficiencia, negó con la cabeza y giró la cara hacia la ventana, observando el borrón de luces que pasaban.
"Pides demasiado", murmuró.
Angel rió suavemente, completamente inconsciente de la tormenta que se avecinaba bajo su expresión tranquila.
Porque mientras ella disfrutaba del sexo, él no. Ni de cerca.
Todo el tiempo, tuvo que imaginarla como Aurelia: su cabello, su aroma, sus expresiones, sus gemidos y gritos de aquella noche. Aurelia era