Cuando Juan estaba en otro país, presenció una vez a unos criminales de una organización que se dedicaban a asesinar brutalmente a niñas, careciendo por completo de humanidad.
Al ver esta nefasta situación, Juan no pudo contener su furia interior y perdió por completo su conciencia, siendo controlado totalmente por su personalidad asesina.
Cuando Juan recobró de nuevo el conocimiento, se encontró con la horrorosa escena de extremidades y trozos de cuerpos esparcidos por el suelo.
Al presencia