Elena estaba aterrorizada al escuchar Miguel las palabras de Miguel y ver su sonrisa maliciosa : —¿Quieren acaso irse? Ninguno de ustedes dos va a salir de aquí.
—Juan, si en verdad existe una puerta al cielo, hoy no la tomaras, te abrirás paso solo hacia la puerta de infierno.
—Hoy, nuestros viejos y nuevos rencores se pagaran juntos.
Miguel había mantenido el resentimiento por la golpiza de Luis en su corazón, y todo esto naturalmente se lo atribuía a Juan, quien había sufrido durante más de