Después del almuerzo, comenzó la fase ocupada del trabajo.
Tanto Juan como Elena estaban en entrenamiento, pero mientras que Juan aprendía y completaba las tareas rápidamente y sin mayor esfuerzo, Elena ya estaba juagada en sudor.
Desde pequeña, siempre había sido más inteligente que sus compañeros de la misma edad, tanto en los estudios como en otros aspectos.
Sin embargo, desde que conoció a Juan, Elena se había dado de cuenta que antes era tal sapo en charco creyéndose rey, la inteligencia