Capítulo 92.
Me incorporé apenas lo suficiente para asomarme por la ventana, aun sabiendo que no debía hacerlo.
Kryos me había dado una orden clara.
Y aun así, desobedecí.
No fue rebeldía. Fue algo más fuerte. Algo que me apretó el pecho y me obligó a mirar.
El aire frío me golpeó el rostro en cuanto separé la cortina. Y entonces lo vi.
Un jadeo se escapó de mis labios.
Estábamos rodeados.
Hombres por todos lados. Sombras moviéndose entre los árboles, figuras que surgían desde la maleza, armas alzadas, arco