Capítulo 72.
Finalmente llegué a mi puerta.
La cerré detrás de mí con rapidez, accioné la cerradura interna y apoyé la espalda contra la madera.
Exhalé.
El aire salió de mis pulmones como si hubiera estado conteniéndolo durante todo el camino.
—Por la Gran Madre… —murmuré.
Dejé los papeles en cualquier parte del suelo sin preocuparme por su orden. En ese momento lo único que quería era olvidarme de todo.
Caminé hacia la cama.
Mis músculos estaban agotados. Mi cabeza aún más.
Me dejé caer sobre el co