Capítulo 48.
Un escalofrío me recorrió el cuerpo y comencé a caminar hacia donde me había indicado Kryos.
Primera puerta.
O los pasillos eran absurdamente largos, o yo estaba dando pasos demasiado pequeños.
Segunda puerta.
No me giré, pero estaba segura de que los lobos de los que me había hablado el rey ya me habían visto.
Quizá era solo mi imaginación, pero casi podía sentir sus miradas clavándose en mi espalda. El peso de su presencia me seguía como una sombra.
Cada paso sonaba demasiado fuerte en el sil