Capítulo 44.
Suspiré.
—Entonces empecemos con el pequeño detalle que no me habías contado sobre mí: ¿qué fue lo que hice en la manada Green?
Lo observé reacomodarse sobre las raíces del árbol para acostarse en una pose relajada, como si todo estuviera bien en el mundo. Incluso cerró los ojos. Tenía los brazos detrás de la cabeza, el cuerpo extendido, la postura de alguien que no teme nada en su propio territorio.
—Sé más específica.
Fruncí los labios.
—Puse mis manos así —dije, usando su pecho para el ejemp