Capítulo 37.
Voces discutiendo me arrancaron del sueño. No me dejaban dormir.
Fruncí el ceño. Durante un segundo pensé que estaba en casa de mi padre. Que Miriam estaba regañando a los lobos de la cocina otra vez por haber dejado todo hecho un desastre.
—Informa a la manada Blue. Tendrán invitados.
—No creo que el Alfa sea feliz con esta noticia.
—Me importa una mierda si Colin es feliz o no. Me debe impuestos. A menos de que quiera su cabeza rodando por el campo, aceptará a la manada Green con una sonrisa