Capítulo 191.
—¿Quieres que vayamos a robar más pan? —preguntó Sasha, dándome pequeños golpecitos en la espalda.
Yo tenía la cara recostada sobre el escritorio y me sentía miserable.
Levanté un poco la cabeza y la dejé caer de nuevo.
Una.
Dos.
Tres veces.
—No te desanimes. Estoy segura de que terminarás muy pronto aquí.
Dejé de golpear mi cara contra la madera y la miré con incredulidad.
Tomé los primeros tres papeles de la pila.
—Curar enfermos, rezar por buenos cultivos... besar bebés.
Dejé las hojas de nu