Capítulo 186.
Cerré los ojos y me dormí por fin.
De pronto yo estaba en otro lugar.
El viento golpeaba mi rostro mientras corría y una carcajada escapó de mis labios.
—¡Voy ganando! —grité.
—¡Eso es trampa! ¡Tienes las piernas más largas! —protestó Jason a mi lado.
No era cierto y ambos lo sabíamos. Era solo que él no aceptaría jamás que había tropezado un par de metros atrás.
Lo miré de reojo. Su cabello dorado brillaba bajo la luz del sol mientras corría junto a mí. Frente a nosotros, un venado daba