Capítulo 185.
Escuchamos cerrarse la puerta con suavidad.
Por un momento estuvimos en silencio, simplemente mirándonos.
—Debemos hablar —dijo por fin—. Te has vuelto atrevida.
Parpadeé.
—¿No te gusta que toquen tu cabello?
—Me refiero al hecho de que lamieras mi cuello frente a una multitud.
—¿Eso... es un problema?
—Sí.
Fruncí el ceño.
—No entiendo por qué. Tú haces contacto físico todo el tiempo cuando estamos frente a...
—Me distraes.
Cerré la boca. Él volvió a cerrar los ojos y comenzó a zambullirse un p